Fuente: Ayuda en Acción

Para argumentar que “el jardín del Edén se encontraba en el municipio  paceño de Sorata”, el investigador  Emeterio Villamil de Rada describió  los paisajes, el clima y la inmensa riqueza natural de este lugar.  En su obra, escrita en  1872,  no existía   problemas de  desnutrición o de intoxicación.

Hoy, los comunarios luchan contra esos males  con dos emprendimientos gastronómicos: el  falso pescado y las hamburguesas de haba.

¿Cómo nació la idea de elaborar el falso pescado?   Pobladores de Millipaya,  una de las comunidades de Sorata, contaron que hace cuatro  años  el río  San Cristóbal, que atraviesa este pueblo, se volvió turbio y oscuro. Era su única fuente de agua, pero también de alimentos como el pescado.

Ante esa situación, los pobladores   de este lugar  crearon   el falso pescado,   un guiso que se cocina a base de acelga y tiene un sabor similar al pescado. De esa manera, se emprendió el proyecto de crear  platillos  con productos típicos de esa región y luchar con la desnutrición.

“Cuando llegué, los niños presentaban infecciones estomacales, muchos tenían parásitos. Sufrían de diarreas y  vómitos”, recordó  la enfermera de la comunidad Viacha, en Sorata, Yolanda Villazante.

Ella trabaja alrededor de cuatro años en Sorata, y dos o tres veces a la semana visita una de las 17 comunidades del municipio.

En el tema de hábitos alimenticios también se innovó con las hamburguesas de haba. Para elaborar este platillo, los pobladores primero   secan   las habas y luego las muelen. Este ingrediente es usado en reemplazo de la carne.

Ahora un 70% de la población prepara estos platillos para  luchar contra la desnutrición en Sorata, ubicada  en la capital de  la provincia Larecaja y   a 150 kilómetros de La Paz.  Las comunidades albergan 34 cantones.

A los pies del nevado Illampu, Sorata se caracteriza por su historia, por su atractivo turístico y por ser un centro agrícola.

En Sorata,  Avispaya es uno de los pocos cantones  que cuenta con un centro de salud, donde las  madres de familia asisten a los talleres sobre prácticas nutricionales.

Los cursos son dictados con el  apoyo de una unidad de nutrición integral. Gracias a este proyecto,  el 71% de la población mejoró sus hábitos alimenticios,  según  un estudio de la Pastoral Caritas Coroico y  la fundación Ayuda en Acción, que apoyan este proyecto.

Para la responsable de salud y saneamiento básico del proyecto, Eda Quispe, este tipo de iniciativas forman parte de diferentes leyes, pero muchas veces no se las practican porque la población  tiene mucho miedo a los cambios. Pero, en Sorata,  las nuevas  prácticas nutricionales fueron exitosas.

Desde el 2008,  ambas fundaciones trabajan   en cuatro cantones de  Sorata. Uno de los logros que destacan, luego de casi 10 años de trabajo, es que redujeron en 54% la desnutrición crónica infantil.

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