Fuente: CEMSE

La motivación es un factor importante en la praxis cotidiana del proceso de enseñanza aprendizaje, tanto entre las y los maestros (para dar a conocer y enseñar) como entre las y los estudiantes (para querer conocer y aprender). Actualmente hay poca motivación por estudiar los contenidos de las disciplinas científicas (entre muchos jóvenes) y cierta desilusión por enseñarlos (entre algunos docentes).

En ese sentido, las posibilidades que ofrece la ciencia recreativa no sólo para ayudar a contrarrestar este problema, sino también como recurso didáctico para discutir fenómenos, conceptos, etc. de materias científicas (tanto en entornos formales como informales). La ciencia recreativa tiene cabida en la enseñanza primaria como también en secundaria en un amplio abanico de formatos.

El trabajo inicia con la recreación de estrategias con varios objetivos, primero, trabajar desde la momento metodológico de la práctica con la indagación y la experimentación y luego el momento de la teoría donde se valida las experiencias realizadas por las y los estudiantes que asisten a aulas de apoyo en matemática, física y química, que tiene como finalidad potenciar los aprendizajes de la ciencia y por último el momento de la valoración y la producción mediante la generación de recursos concretos para su aplicación en la vida real.

Ernesto Quispe, Técnico de CEMSE, menciona que “Nuestra propuesta tiene su foco en enseñar ciencia de forma creativa, atractiva y recreativa con artificios científicos como herramientas para aprender sobre el mundo natural. Estas herramientas se han pensado para que la ciencia no sea aburrida ni monótona, debemos demostrarles a las y los estudiantes, que la ciencia permite disfrutar y divertirse mientras aprende, desarrollando en ellos la imaginación y la creatividad”.

Para esta recreación de estrategias se trabaja con las y los estudiantes que vienen de diferentes unidades educativas fiscales o de convenio de nivel secundario.

Las actividades deben ayudar a las y los estudiantes a reconstruir los pasos seguidos, reconocer la importancia de manifestar sus ideas, diseñar e implementar estrategias de exploración o de selección de información, organizar sus propias normas de funcionamiento en grupo, evaluar el trabajo personal y el de sus compañeros y reflexionar sobre lo aprendido. “Todos debemos y podemos contribuir a la difusión de la ciencia, para mejorar su enseñanza y aprendizaje, rompiendo el carácter abstracto y monótono, ofreciendo los aspectos divertidos, curiosos y creativos, transmitiéndolo de una forma diferente” explica Ernesto.

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