14 noviembre, 2017

ANF, PROCOSI Medios

Salud

Fuente: ANF
Hace dos meses conocimos a Betty. Ella tiene 37 años, dos hijos y una vida por delante que el cáncer le intenta arrebatar. La enfermedad le fue diagnosticada en 2015, se sometió al tratamiento oncológico con quimioterápicos y radioterapia con una bomba de cobalto, pero cuando se creía curada la enfermedad reapareció este año.

El cáncer en el país, con sus distintas variedades avanza de forma sostenida, sin que exista en la actualidad un plan integral que la contenga. El Gobierno está elaborando un Plan Nacional contra el cáncer que próximamente será culminado e implementado en los siguientes cinco años.

Algunas medidas preventivas son desarrolladas por el Gobierno como las campañas de vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), causante del Cáncer de Cuello Uterino (CACU), el principal motivo de muerte en mujeres, pero para quienes ya tienen el mal, no existe ninguna política de protección o apoyo, como es el caso de Betty. “Hice todo lo que me han dicho para tratarme, en ese tiempo gasté mucha plata. Cada semana he gastado para la quimioterapia 1.000 bolivianos, para la radioterapia 8.000 bolivianos y para la braquiterapia gasté 3.000”, nos relata.

El cáncer “es una enfermedad realmente muy cara que pocos estados en el mundo pueden cumplir en su totalidad, y realmente es complejo tratar de responder en su integridad y a la brevedad posible como Estado, pero se están haciendo las gestiones para tener una respuesta más efectiva”, señala Adolfo Zárate, jefe de Epidemiología del Ministerio de Salud.

Para el Presidente de la Sociedad de Cancerología filial La Paz, José Sosa, el Gobierno tiene la posibilidad de implementar un instituto oncológico de alto nivel, pero “el detalle es que hay gente que no sabe y solo opina”, afirma, refiriéndose a las autoridades de salud.

“Piden un acelerador de última generación y eso no es así, necesitamos muchos centros de radioterapia en el país, con todas las necesidades y recursos humanos, y para eso incluso se deben copiar políticas existentes ya en otros países y no pensar que todo sea Hecho en Bolivia”, explica.

Uno de los principales referentes en el país para el tratamiento de cáncer es el Hospital de Clínicas de la ciudad de La Paz, donde acude la mayoría de los enfermos, principalmente de bajos y escasos recursos ya que acceder a una clínica privada significa costos fuera de su alcance.

Existen tres tipos de tratamientos principales para el cáncer: la cirugía oncológica, radioterapia con bomba de cobalto o acelerador lineal y la quimioterapia (que es la administración de medicamentos oncológicos vía intravenosa).

No obstante, el hospital paceño solo cuenta con un equipo de bomba de cobalto del siglo pasado, cuya irradiación, además de tratar al tumor canceroso, también afecta a órganos sanos y quemar piel y tejidos.

El tratamiento para los enfermos del Hospital de Clínicas, generalmente, incluye dos de las terapias, o las tres. Esto se debe a que la mayor parte de los casos que llegan a este nosocomio están avanzados. Cuando el cáncer es pequeño, se resuelve solo con la cirugía o la quimioterapia, según los médicos.

Un tratamiento de quimioterapia puede costar en promedio Bs 30.000, debido a los altos costos de los medicamentos. Una radioterapia en el Hospital paceño cuesta Bs 3.720, la gran parte de los enfermos no cuenta con estos montos por lo que recurre a campañas de recaudación de recursos, vende lo poco que tiene o se endeuda con préstamos.

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