Fuente: OPS/OMS

 Los nuevos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), procedentes de 28 países que sufren cerca del 70% de la carga mundial de hepatitis, indican que los esfuerzos por eliminar esta enfermedad están ganando terreno. Estos datos, que se publican coincidiendo con el Día Mundial contra la Hepatitis, revelan que casi todos esos países han creado comités nacionales de alto nivel para la eliminación de la hepatitis, junto con planes y objetivos asociados, y que más de la mitad han asignado fondos específicos a este fin.

En el Día Mundial contra la Hepatitis, la OMS insta a los países a continuar concretando sus compromisos en un aumento de los servicios dirigidos a eliminar esta enfermedad. Esta semana, la OMS ha añadido un nuevo tratamiento genérico a su lista de medicamentos precalificados contra la hepatitis C para aumentar el acceso a la terapia, y está promoviendo también la prevención mediante la seguridad en las inyecciones, que es fundamental para reducir la transmisión de las hepatitis B y C.

De los compromisos a la práctica

El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, señala que «es alentador observar que los países están concretando sus compromisos en medidas para hacer frente a la hepatitis. Seleccionar las intervenciones con mayor repercusión es un paso adelante fundamental para poner fin a esta devastadora enfermedad. Muchos países han conseguido ampliar la cobertura de la vacunación contra la hepatitis B y, ahora, debemos redoblar los esfuerzos para aumentar el acceso al diagnóstico y el tratamiento».

En este Día Mundial, que se celebra en 2017 bajo el lema «Eliminar la hepatitis», se pretende intensificar las medidas dirigidas a alcanzar las metas sanitarias de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030. En 2016, la Asamblea Mundial de la Salud aprobó el primer proyecto de estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas para ayudar a los países a ampliar su respuesta a estas infecciones.

De acuerdo con los nuevos datos de la OMS, el 86% de los países evaluados han establecido metas nacionales de eliminación de la hepatitis y más del 70% han empezado a elaborar planes nacionales en esta esfera para ofrecer acceso a servicios eficaces de prevención, diagnóstico, tratamiento y atención. Además, casi la mitad de los países estudiados aspiran al objetivo de la eliminación mediante el acceso universal al tratamiento de la hepatitis. Con todo, la OMS considera que se debe progresar más rápidamente.

El Dr. Gottfried Hirnschall, Director del Departamento de VIH/Sida de la OMS y del Programa Mundial contra la Hepatitis, señala: «Las medidas nacionales dirigidas a eliminar la hepatitis están dando fruto. Sin embargo, solo una de cada 10 personas que sufren una hepatitis vírica sabe que está infectada y tiene acceso a tratamientos, en el mejor de los casos. Esta situación es inaceptable».

El Dr. Hirnschall añade que «para hacer realidad la eliminación de la hepatitis, los países deben trabajar más rápido y aumentar su inversión en intervenciones que pueden salvar vidas. No tiene ningún sentido que no se realicen pruebas diagnósticas a varios millones de personas que están infectadas y que no se les pueda proporcionar el tratamiento que necesitan urgentemente».

En 2015 había 325 millones de personas con hepatitis víricas y, de ellas, 257 millones y 71 millones infectadas, respectivamente, por los virus de las hepatitis B y C, los dos que producen más número de defunciones de entre los que causan hepatitis. En 2015, las hepatitis víricas causaron 1,34 millones de víctimas mortales, una cifra cercana al número de defunciones por tuberculosis y superior a la de las muertes relacionadas con el VIH.

Mejora del acceso al tratamiento de la hepatitis C

La hepatitis C se puede curar por completo en tres meses con antivíricos de acción directa. Sin embargo, en 2015 solo el 7% de los 71 millones de individuos que padecían esta infección de forma crónica tenían acceso al tratamiento.

La OMS está trabajando para que todas las personas que necesitan estos fármacos tengan acceso a ellos a un precio asequible. Gracias a la introducción de versiones genéricas de estos medicamentos, los precios se han reducido drásticamente en algunos países, sobre todo en determinados países de ingresos bajos y medios bajos que sufren una carga muy elevada. Actualmente se siguen añadiendo fármacos a la lista de antivíricos de acción directa disponibles para que los países puedan tratar esta infección.

La OMS ha precalificado recientemente la primera versión genérica del sofosbuvir, uno de estos antivíricos. El precio medio de la tanda de tratamiento necesaria con este genérico, que dura tres meses, es de US$ 260 a US$ 280, un costo muy inferior al de 2013, cuando se comercializó el primer medicamento que contenía este fármaco.

Gracias a la precalificación por la OMS, que garantiza la calidad, inocuidad y eficacia de los medicamentos, este fármaco puede ser adquirido por las Naciones Unidas y por organismos de financiación como el UNITAID, que ahora incluye en su mandato el tratamiento farmacológico de las personas VIH-positivas infectadas también por el virus de la hepatitis C.

Tratamiento de la hepatitis B

La infección crónica por el virus de la hepatitis B causa una alta morbimortalidad en el mundo y, por ello, hay también gran interés en encontrar nuevos tratamientos. El fármaco más eficaz contra esta infección es el tenofovir, pero no la cura y, en la mayoría de los casos, debe tomarse durante toda la vida. Su precio en muchos países de ingresos intermedios y bajos es bastante reducido (de hasta US$ 48 al año). Por otro lado, es necesario ampliar urgentemente el acceso a las pruebas diagnósticas de esta infección.

Mejora de la seguridad de las inyecciones y de la prevención de las infecciones para reducir la incidencia de las hepatitis B y C

El uso de material de inyección contaminado en los establecimientos sanitarios causa un gran número de nuevos casos de infección por los virus de la hepatitis B y C en el mundo, por lo que una importante estrategia preventiva es velar por que estas inyecciones se hagan sin riesgos. Otras estrategias son: prevenir la transmisión mediante procedimientos invasivos, como la cirugía y la atención odontológica, aumentar las tasas de vacunación contra la hepatitis B y ampliar los programas de reducción de daños para los consumidores de drogas inyectables.

La OMS publica hoy una serie de nuevas herramientas de formación y comunicación que forman parte de la campaña «Get the Point – Make smart injection choices», en cuyo título se juega con el doble sentido de la expresión «Get the Point»: «entender» y «encontrar el punto de inyección». El objetivo es que las inyecciones se practiquen sin riesgos para prevenir las hepatitis y otras infecciones de transmisión hemática en los establecimientos sanitarios.

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